Malabrigo Rotwein
Malabrigo es el nombre de la parcela que designa al vino más emblemático de la bodega. La parcela se caracteriza por su suelo arenoso-arcilloso y las duras condiciones climatológicas, con grandes oscilaciones térmicas entre el día y la noche.
Se realiza la fermentación maloláctica como la crianza durante 30 días en barrica de roble francés.
Color rojo cereza con ribetes granates, limpio y profundo.
En nariz es muy intenso y elegante, con matices de fruta negra y notas especiadas bien ensambladas con el envejecimiento en madera, obteniendo un conjunto muy equilibrado y redondo.
La boca es de paso intenso, voluminoso y con un postgusto largo y persistente.
Chuletón o entrecot a la brasa: La grasa de la carne suaviza los taninos del vino y potencia sus notas frutales.
Filete de ternera o cortes especiales: Ideal con ternera de la región o cortes tipo tomahawk.
Cordero lechal al horno y paletilla de cordero: Un clásico de la zona que armoniza con la estructura del vino.
Caza menor y mayor: Funciona muy bien con platos como ciervo estofado, jabalí en salsa de setas o paté de caza.
Guisos tradicionales y estofados: Platos de cocción lenta como carrilleras, rabo de toro o cocido castellano.
Legumbres guisadas: Aportan textura y cuerpo que acompañan al carácter del vino.
Quesos maduros: Queso manchego viejo o Idiazábal ahumado.
Embutidos ibéricos: Realzan los matices especiados y frutales de la crianza.
Platos con trufa negra: La tierra y el aroma de la trufa complementan la complejidad del vino.





